Por Maximiliano Martens y Vanina Ugalde
Los días 18, 19 y 20 de septiembre los estudiantes de 2do año A y B realizaron un viaje de estudios a la zona que comprende Sierra de la Ventana, Tornquist, Saldungaray y Villa Ventana. Fueron acompañados por los docentes Vanina Ugalde, Luciano Agüero, Martín Migueltorena y Maximiliano Martens.
Este viaje se encuadra como un proyecto surgido en el año 2017 desde el área de Educación Física y desde las Ciencias Sociales, Historia y Geografía. Es la segunda experiencia del Colegio Ayres del Cerro visitando Sierra de la Ventana con el objetivo de integrar los contenidos propios de cada asignatura con el vínculo espacial. Vivenciar el territorio fomentando la convivencia entre pares en un ambiente diferente.
Para la asignatura de geografía es fundamental realizar un viaje de este tipo ya que permite experimentar y vivenciar los procesos que se dan en el territorio enriqueciendo lo aprendido dentro del aula. En esta salida los estudiantes pudieron vincular las características físicas del espacio geográfico, relieve, clima, hidrografía y otras con los acontecimientos históricos y económicos que sucedieron en el área que comprende Sierra de la Ventana. Esto les permite aprender al territorio como una construcción social. Además, la visita al Parque Tornquist y la información aportada por los guías complementaron los conceptos estudiados previamente.
La visita a un lugar histórico, como puede ser el “Fortín “Pavón” sitúa a los estudiantes, plenamente en el campo del historiador. Vivenciar, experimentar, sentirse atravesados por lo que puedan haber llegado a sentir las personas que allí estuvieron les permitió reconstruir un proceso histórico, en base a evidencia material, concreta. La frontera no era una línea que separaba de manera rígida dos mundos culturales diferentes –el blanco criollo y el nativo-, sino que permitía la posibilidad de cruce constante a uno y otro territorio.
Los juegos y las actividades en contacto con el medio ambiente propuestas desde el área de Educación Física estuvieron orientadas a crear conciencia de los cuidados hacia uno mismo, hacia los compañeros, la naturaleza, los tiempos y momentos de las actividades, y favorecer la comunicación fluida entre los miembros del grupo necesarias para la organización y convivencia democrática.
Durante la estadía el grupo se alojó en el centro turístico Ymcapolis, ubicado dentro de la ciudad de Sierra de la Ventana, con 18 hectáreas de frondosa arboleda y atravesado por un pintoresco arroyo que obligaba a cruzar por un puente colgante, para llegar al sitio donde se encontraban los dormis. “El lugar era muy lindo, me lo imaginaba diferente pero estuvo realmente bueno. Me gustaron todas las actividades y los juegos en Ymcapolis”, mencionó Facundo Vallejo de 2B.
El martes 18 durante el mediodía se visitó el ex Club Hotel Sierra de la Ventana en la ciudad vecina de Tornquist, un edificio que funcionó como casino y hoy se encuentra en ruinas. En relación a esta excursión Giuliano Buompane de 2A refirió: “Estuvo entretenido que te contaran las historias del lugar pero de forma dinámica. También nos sirvió para conocernos más entre compañeros de otro curso”.
Durante la tarde se recorrió la ciudad de Saldungaray con el objetivo de visitar el llamado Fortín Pavón, una réplica a escala de la fortaleza que funcionó como “posta” en la zona durante el proceso organizado por Juan Manuel de Rosas conocido como “Conquista al desierto”, allí los guías sorprendieron con propuestas interactivas, que permitieron generar aprendizajes significativos, a través de experimentar con los sentidos, poniendo el cuerpo, jugando. “Lo que a mí me gustó fue el juego que hicimos en el Fortín Pavón, nos tomamos de las manos y fuimos apoderándonos del territorio y reduciendo el espacio del otro, representando a blancos y nativos”, comentó Avril Ebbens de 2A.
El miércoles 19 el destino fue el Parque Tornquist, y la propuesta trekking por la sierra, partiendo de la base de Cerro Ventana, hasta la cara sur del mismo, ingresando luego de atravesar un par de morros a la quebrada donde se encuentra esta caída de agua de 15 metros de altura, en el trayecto cuevas y encajonamientos de agua que fueron el marco para compartir el almuerzo. Rocío de 2B expresó, “creí que el lugar iba a ser diferente, pero me pareció lindo. También me gusto la Sierra, ese día caminamos un montón pero el esfuerzo valió la pena”.
Luego de más de cinco horas de caminata, José y Miguel, los choferes de la empresa Sol tour esperaban dispuestos para trasladar al grupo a Ymcapolis. La jornada no había terminado. La energía y el entusiasmo tampoco, restaban las actividades y juegos propuestos por Martín el profe de Educación Física.
Siendo jueves 20, se aproximaba la hora del regreso, pero antes se realizó un paseo turístico por la ciudad de Sierra de la Ventana donde los estudiantes recorrieron la comarca y compraron recuerdos para sus familiares y amigos.
Este tipo de viajes enriquece no solo desde lo pedagógico sino desde lo vincular, las relaciones entre alumnos y con sus profesores. “Fue una experiencia muy grata ya que no conocía el lugar más que aquello leído y estudiado. Creo que el viaje fortaleció los vínculos entre los pares y les permitió a los estudiantes aprender cuestiones propias del lugar a partir del contacto con el territorio”, manifestó Maxi, profesor de Geografía.
En tanto que Vanina Vicedirectora del nivel comentó: “Fue una actividad disfrutada por todos. Nos adentramos y vivenciamos la historia y la geografía del lugar, compartimos gratos momentos tanto con el grupo de profes que acompañamos como con los alumnos. Y lo más importante, los chicos del turno mañana y turno tarde tuvieron la oportunidad de conocerse, de acercarse, de derribar prejuicios y generar nuevos vínculos”.
En suma el viaje a Sierra de la Ventana puso a los alumnos y profesores en contacto con un pasado riquísimo en valores culturales e históricos, con sus habitantes y su ambiente, así como también con los paisajes y caminos que el recorrido del viaje les permitió desandar.
