Aborto: ¿Cuál es la postura del Colegio Ayres del Cerro?

Por Abril Ramos y Mariana Bourdette

Hoy, miércoles 13 de junio a las once comienza la jornada de debate sobre el aborto. Mañana se vota entre las seis y las nueve de la mañana.

Las primeras planas de todos los diarios anuncian este controversial suceso que se manifiesta como una suerte de enfrentamiento ideológico y nos tiene a los argentinos en altísimos niveles de tensión social. A lo largo y ancho del país las instituciones educativas se encuentran frente a un gran desafío: cómo abordar el tema del aborto. Magdalena Roa, directora del Colegio Ayres del Cerro, nos cuenta su opinión sobre el mismo.

“Esto es tema desde febrero, se está hablando de que se va a votar la ley desde ahí, y yo ya en ese momento dije cuál tenía que ser para mí la postura institucional. Fuimos medio lento en cuanto a términos de entrar en tema. Yo sé que es una cuestión difícil, lo que propongo es que abramos el debate sin tomar postura institucional. No decir nosotros estamos a favor o en contra de la despenalización, si no, dar información de las dos posturas y contribuir a que los estudiantes de todos los cursos vayan construyendo la propia opinión. Por supuesto que no es lo mismo para un alumno que está en primero que para uno que está en sexto, por eso la intencionalidad es partir de la información que tienen y de las ganas de informarse y hablar del tema. Si los adultos tenemos postura tomada tenemos que trascender esa postura y poder, incluso, dar argumentos de la otra parte. La mayor tensión la tenemos esta semana, que es muy coherente con la tensión social. Trasladar esto más a un respeto de los posicionamientos que a una pulseada.”

Algunas de los carteles que se vieron en los pasillos durante estos días, que reflejan ambas miradas

Más allá de las posturas, es importante aclarar que el aborto es un hecho, que pasó, pasa y seguirá pasando independientemente de los resultados de hoy. El debate no pasa por aborto sí, aborto no. De lo que se habla hoy es de su legalización y despenalización. Las manifestaciones a favor y en contra están en su máxima expresión. Se escuchan las discusiones en los pasillos y los afiches defienden los argumentos empapelando las paredes del colegio. Recuperando los valores que Magdalena resaltó reflexionamos que al igual que con el resto de los debates actuales, es inevitable que se genere controversia y desacuerdo, pero, lo que sí es evitable es la intolerancia y la falta de respeto. Saber escuchar, entender, comprometerse con la realidad y la forma de mirar del otro nos desafía, pero también nutre, nos ayuda a flexibilizarnos, convivir y aceptar las diferencias. Los invitamos a seguir aguardando mientras debatimos sin prejuicios y de una manera respetuosa.