Entrevista a Carolina Sánchez: «Para mí el orgullo más grande es ser una de las líderes que más aguantó en la Selección de básquetbol de Argentina»

Por Milagros Castilla
Carolina Sánchez es una basquetbolista profesional mendocina. Fue capitana de la Selección Argentina, en donde jugó casi 20 años y en este momento se dedica a enseñar a niños la práctica de este deporte. Continúa su carrera ya con 41 años, jugando algún torneo interior en su provincia, pero no con la constancia que tenía hace unos años atrás. Carolina tiene una increíble trayectoria en el básquet, a los 14 años tuvo el coraje de viajar sola a Italia a jugar un torneo sin ningún familiar que la acompañara. Además es destacable su voluntad para llegar y mantenerse en un puesto muy difícil y cumplir, de ese modo, uno de sus sueños más queridos.  

Empezaste jugando de chica en las canchas de baldosas de YPF, ¿cómo fue el gran salto que pegaste hasta llegar a jugar profesionalmente en la selección?

Yo empecé a los 7 años, en YPF justamente, después hice todas mis inferiores hasta los 14, que fue cuando llego la posibilidad de irme a hacer una prueba a Italia, y entonces ahí decido ir a probarme a unos clubes por 3 meses, fue todo a fin de año, mis 15 los cumplí allá. Hice la prueba en Sicilia y después al poquito tiempo volvimos para Argentina junto a dos chicas más de Mendoza. A los 6 meses el club se vuelve contactar con mi familia y me pedían que volviera, entonces ahí decido irme a Europa, y la verdad que toda mi carrera deportiva fue mucho más en el exterior que acá en Argentina. Yo empiezo a ser profesional a los 14, jugando en un equipo en Sicilia, y después de ahí fui rotando a varios equipos. Decido volverme a la Argentina en el 95′, que es cuando falleció mi papá, y ahí fue cuando pasé a jugar en Vélez, que es donde estaba Eduardo Pinto (entrenador de las selecciones femeninas de la Argentina) y quedo en la selección. Estuve 3 años jugando en Vélez, y de ahí decido volver de nuevo a Europa, donde estuve más de 20 años dando vueltas jugando en varios equipos, por Italia, España, Portugal, y cuando terminaba la temporada en Europa venía a reforzar equipos de acá, de Ecuador, de Chile. Tuve la experiencia de jugar en Arabia Saudita y bueno, fueron varios equipos durante bastante tiempo. Mis últimas temporadas como jugadora fueron en el 2016 para un equipo de Italia, y por decisión propia decidí volverme, por mis rodillas. Ahí surge la posibilidad de reforzar varios equipos, volví a Ecuador a jugar, volví a Uruguay a jugar y bueno y ahí sale lo de la liga que se forma en Las Heras que es donde actualmente estoy.

Fuiste capitana de la Selección femenina de básquetbol de Argentina por 10 años, ¿qué te provocó que te elijan a vos para serlo?

La verdad que nunca lo esperaba, y para mí fue el orgullo más grande de poder representar a mi equipo, ser una de las líderes y la que aguantó más tiempo y más años en la selección. Esto en parte se debe a que mi físico aguantó y pude estar a la altura de la selección, y sobre todo a la confianza que me brindó Eduardo Pinto en el momento en que me eligió como capitana, para poder ser la que tenía que afrontar todas las responsabilidades. Personalmente para mí, era algo inesperado, y algo que se fue demostrando con los años que podía estar en ese lugar. La elección del entrenador sobre mí fue algo fabuloso que lo viví y lo disfruté cada momento que pude estar con la celeste y blanca así que para mí fue un orgullo ser capitana de la selección, y que todavía me lo recuerden a pesar de que ya hace 4 años que estoy fuera, para mí siempre sigue siendo una felicidad enorme.

¿Cuantos años estuviste jugando para la Selección Argentina, para que luego te elijan como capitana?

Bueno, en total, fueron 19 años, yo empecé en el 95′ y en el 2007 me eligen como capitana de la selección, o antes creo que fue, pero yo desde el 95′ que entré en la selección hasta el 2014, y bueno ahí un tiempo estuvo una base de capitana que llevaba muchísimo tiempo también y en un momento un entrenador ya la deja afuera, y me elijen a mi como capitana de la selección.

¿Te eligieron a vos porque la otra chica ya no estaba capacitada para serlo o por tu nivel de juego?

La otra chica ya quedaba afuera de la selección, la decisión fue de uno de los entrenadores que asume de no tenerla en el equipo, entonces ahí decide elegirme a mí, y no era por capacidad de juego sino, yo creo, que fue más por un tema de carácter y de cómo yo trataba de defender a mi equipo, de cómo afrontaba el tema dirigencial. Creo que el liderazgo que ejercía, a pesar de que en ese momento no era capitana, ya lo tenía. Mientras la otra era capitana yo siempre tuve un liderazgo de defender a mis compañeras, creo que eso influenció en la decisión que tomó el entrenador, en su momento, para que yo fuera la próxima capitana.

No debe haber sido fácil viajar a Italia a los 14 años a jugar, ¿qué sentimientos te provocaba o sentías en el momento? ¿Cómo fue el hecho de separarte de tus padres a una edad tan temprana?

Creo que en ese momento era muy inconsciente de lo que hacía, tenía tan claro lo que quería jugar y bueno ya había hecho la prueba, sabía con qué me iba a encontrar. Como mi papá había sido jugador de futbol, y sus padres le habían cortado la carrera, en ningún momento decidió decir: «No, no lo hacés», así que me dio vía libre para tomar esa decisión, y ellos me apoyaron. Con la confianza de ellos me sentí más segura de irme a jugar afuera, que era lo que yo quería.

Como ya me nombraste anteriormente, jugaste en Ecuador, Portugal, Italia y en España: ¿te sentís orgullosa de representar a tu país en otras localidades fuera de Argentina?

-Y sí, estar representando en diferentes países sabiendo que sos de Argentina, y que en todos lados donde anduviste dejas algo, eso para mí ha sido increíble. El tema de que una argentina esté representando en otros clubes, eso fue fabuloso. Además, fui una de las primeras que se fue a Europa, entonces ahí, de a poquito, se empezaron a ir todas las chicas, bueno después de mucho tiempo porque creo que a los 14 años fui la única que tomo el coraje de irse.

En 2016 que jugaste el último partido en Italia y volviste a la Argentina por tu propia decisión para realizar rehabilitación: ¿tu idea era dejar de jugar por las molestias físicas?

Sí, volví tan mal de Italia que casi no podía ni caminar de los dolores que tenía en mi rodilla, y fue una decisión propia decir : «basta hasta acá llegamos». Con el tema de la rehabilitación, inyecciones en mi rodilla viendo qué tratamientos se podía hacer para, por lo menos, tener una vida normal. En su momento, cuando ya todo empezó a mejorar, y estuvo mucho mejor de mi rodilla, ya podía sentirme bien, con el gimnasio, salió la posibilidad de volver a jugar, y acá estamos de nuevo, volviendo a la cancha. Ya 2 años después de eso, sigo y estoy aguantando, cuando mis doctores me dijeron que dejara de jugar porque si no, no iba a poder caminar, pero bueno la voluntad y las ganas de seguir jugando son mucho más fuertes que los dolores. Igualmente, ahora estoy mucho mejor, me cuido bastante en todo, y por eso todavía sigo aprovechando esto que es lo que más amo y he hecho toda mi vida.

Te apodan «La jugadora récord» ya que sos la basquetbolista con más pre-mundiales ganados, ¿qué te generó meter ese triple en los últimos segundos contra Chicharra en China?

En la selección decido jugar 3 mundiales, la clasificación del pre-mundial a China la verdad que fue increíble porque venía teniendo un torneo muy malo, no tenía un buen porcentaje y creo que llegó en el momento justo, la decisión justa y el tiro justo que se tenía que dar para esa clasificación. Fue un partido muy cerrado contra Canadá y quedó justa la última pelota, me llegó a mí ya en los últimos segundos, quedaban 3 segundos para que terminara el partido y la verdad que fue una sensación de alivio, de felicidad, de alegría, porque la verdad que de venir jugando tan mal el torneo, cerrarlo así fue una alegría inmensa y más para un mundial.

Sé que querés formar una familia el día de mañana, ¿dejarías el básquet de lado definitivamente cuando seas madre?

De jugar no dejaría, no me alejaría mucho del básquet, la idea un poco es seguir aportando la experiencia de dirigencia o como manager o estar al lado del equipo. Si el algún momento dejo de jugar, seguir en algún equipo como manager como lo estoy haciendo en la confederación donde doy mi aporte y mi experiencia para las más chiquitas.

¿En este momento te consideras una jugadora al mismo nivel físico de una chica de 25 años?

Yo creo que si no hubiera estado bien físicamente para jugar esta liga, hubiera decidido decir no estoy, creo que todavía me puedo aguantar un ritmo de una jugadora de 20 años. Estoy jugando con jugadoras que pueden ser mis hijas, y bueno la verdad que yo vi y decidí si estaba físicamente para este ritmo. Como me estoy cuidando y estoy tratando de llegar lo mejor posible para cada partido, y veo que todavía mi físico da, y mis condiciones todavía ayudan a mi equipo, creo que estoy para poder aguantar un poco más, así que nada, veremos cómo sigue todo, pero por ahora creo que me aguanto a una piba de 20.

¿Qué objetivos tenés para este año?

Este año, la idea es terminar acá, poder empezar unos trabajos con el tema de la organización de Las Heras y hacer cosas en mi provincia. Seguir enfocada en este proyecto sea como jugadora o no, y continuar con esto para el año que viene. Juntarnos con el Municipio y ver la forma de avanzar con el proyecto. Ahora estoy trabajando con las escuelitas de básquet en las Heras y después se verá el enfoque que ellos quieren para el año que viene de seguir con la liga. Así que por ahora del exterior nada, será todo trabajo acá en mi provincia.