Mi primera semana de intercambio en Tandil

Por Félix Quintiens, alumna de intercambio de Bélgica

He viajado 11615 km, en una vuelta de 14 horas, con una diferencia horaria de 5 horas que separan de Anveres, Bélgica de Tandil, Argentina.

Una nueva cultura, un nuevo hogar. Todo es diferente de lo que conozco. Empecé en un nuevo colegio que se llama Ayres del Cerro, una escuela muy pequeña pero re agradable. Mi primer día estaba tan nerviosa. ¿Entenderé a los profesores y a los alumnos? ¿Podré seguir con las clases? ¿Me gustará la comunicación? ¿Van a entenderme? Tantas preguntas.

Nunca he tenido un uniforme, nunca tuve clase tan temprano, nunca he saludado a mis profesores como acá. ¿Dar un beso a tu maestra? ¡Qué raro!

En el aeropuerto de Bruselas, Felix con dos amigos que también realizan un viaje de intercambio en Argentina

 

¡Qué suerte que mi primer semana estuvo tan linda!, siento que voy a sentirme cómoda acá. Estoy feliz de que puedo entender a mis profesores y compañeros, bueno más o menos… Ahora, el ‘google translate’ es mi mejor amigo, ¡pero estoy aprendiendo!

Gracias a mis compañeros, ya tengo una base de malas palabras. Gracias a la clase de literatura, ya he probado algunos dulces típicos de Argentina. Gracias a comunicación ahora conozco a San Martín y gracias a mi compañeros y profesores ya me siento muy bien. ¡Estoy aprendiendo a muchas cosas y voy a aprender a muchas más!

Mi primera semana solamente tuvo 3 días, empezó el miércoles. Pero en solamente 3 días conocí muchas personas. Soy muy afortunada de haber terminado acá, con la familia Paganoni y en Ayres del Cerro. Espero con ansias los próximos meses.

Felix con la familia Paganoni, que la hospeda en su experiencia de intercambio en Tandil