El Fortunato de Vela

EN TODAS LAS FAMILIAS HAY HISTORIAS. ALGUNAS SON ANÉCDOTAS, OTRAS ENCIERRAN VIVENCIAS DE DESTIERROS, AUSENCIAS, ESFUERZO O DOLOR, O HECHOS IMPENSADOS. HAN VIAJADO, HECHAS NARRACIÓN, DE BOCA EN BOCA. CREEMOS QUE CADA UNA MERECE SER CONTADA, POR ESO NUESTRA SECCIÓN HISTORIA DE FAMILIAS, AHORA SE MULTIPLICA EN UNA COLUMNA SEMANAL EN LA EDICIÓN IMPRESA DEL DIARIO EL ECO DE LOS DOMINGOS. LAS PRODUCCIONES PERTENECEN A LOS ALUMNOS DE 6TO AÑO DE LA ORIENTACIÓN EN COMUNICACIÓN Y SE TRABAJAN DESDE EL ESPACIO DE TALLER DE PRODUCCIÓN EN LENGUAJES COORDINADO POR LA DOCENTE VIRGINIA HIMITIAN.

Por Pedro Fernández

Corría el año 2000 y la categoría de Asociación de Propietarios de Autos de Competición (APAC) estaba entrando en sus años dorados. A pesar de la situación sociopolítica y económica de crisis debido al “corralito” y la inestabilidad social; en el año 2003 la categoría empezó a crecer. Atravesaba un periodo de esplendor con mucho desarrollo en estos años.

Mientras esto sucedía, Generoso Trejo estaba comenzando un proyecto personal que terminaría siendo una alegría para María Ignacia Vela. Generoso es el papá de mi mamá, él era un mecánico velense.

Vela es un pueblo especial al interior del partido de Tandil, no posee más de 3000 habitantes. Las historias de familia nacen a diario y corren de boca en boca y hacen que el pueblo tenga una mística esencial.

Mi abuelo tenía su taller en el fondo de su casa, entrando al pueblo por la ruta era la primera casa a la izquierda. Generoso es un velense de nacimiento, un hombre muy apasionado por su trabajo.

 En los años 2000, mi abuelo estaba preparando un Ford Falcon para la competición en la categoría APAC. Esto era un hobbie para él, de hecho, todavía no tenía un corredor definido para que fuera piloto de este coche. Generoso no imaginaba lo que estaba por suceder en los próximos años. El Falcon estaba a punto de convertirse en un símbolo de representación para Vela y un emblema para el automovilismo del pueblo.

Cuando el auto estaba casi listo, Generoso comenzó a definir quién sería el “elegido” para pilotear el auto de competición. No hubo un motivo exacto para justificar la elección de aquel muchacho que había sido vecino porque se había criado en inmediaciones del taller mecánico. Él parecía reunir las condiciones con las que Generoso había soñado el piloto ideal para su Falcón. Y así fue como Pedro Alonso fue sorprendido por la propuesta que le iba a dar la mayor alegría de su corta carrera como piloto: ser campeón del campeonato 2004.

A finales de este año Pedro fue coronado como el campeón de la competición con este Falcon para posteriormente dejar de competir. De esta forma, el coche preparado por Generoso llegó a la cima de la categoría en cuestión de años sin esperarlo. Años más tarde, mi abuelo pasaría a ser quien preparó el coche de competencia de Reinaldo Fernández, mi papá, quién compitió en la categoría durante muchos años y lo sigue haciendo de forma más esporádica.