«Orientar para construir»

Entrevista a Fátima Ciappina, preceptora y parte del Equipo de Acompañamiento Escolar

Por Agustina Delgadillo

Fátima Ciappina es una preceptora del nivel secundario del Colegio Ayres del Cerro y profesora en otros centros educativos. Ella cuenta con un título de profesorado en Historia llevado a cabo en la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN) en la Facultad de Ciencias Humanas. Ahora mismo está estudiando una diplomatura en Ciencias Sociales con orientación en Gestión Educativa, que espera terminar a fin de año para continuar con la especialización. Los que ya la conocen estarán enterados de que ella es una gran fanática de los cursos y las capacitaciones por lo cual a lo largo de este año ha realizado varios, algunos que podemos nombrar son las capacitaciones que tomo en torno a la “Educación Sexual Integral”, “Las violencias y vínculos saludables” y “La educación emocional”. También tomó varios cursos como los de “Planillas de Excel” e “Infancias y juventudes”. Además, es parte del equipo de acompañamiento escolar, y nos cuenta sobre su rol allí.

¿Qué es el equipo de acompañamiento escolar (EAE)? ¿Cuál es tu rol en el equipo?

El EAE está conformado por las tutoras y los preceptores de cada curso trabajando de a duplas. A grandes rasgos lo que hacemos es hacer el seguimiento de las trayectorias de los estudiantes, no solo lo que tiene que ver con el desempeño académico sino también con lo emocional, que es algo que trabajamos un montón en el colegio, el vínculo.

¿Qué son las tutorías, y las tutoras o tutores?

El objetivo de las tutoras es fortalecer las trayectorias de los estudiantes. Lo que tenemos en el Colegio son propuestas de aula, es decir que las tutoras están frente al aula, pero también tienen una hora destinada a encuentros semanales con estudiantes. Por eso decimos que trabajamos en duplas ya que en estas horas semanales que ellas dedican fuera del aula lo que hacemos es trabajar algunas cuestiones que pueden ser vinculares o también lo que tiene que ver con el desempeño académico de los estudiantes. El trabajo en el interior del aula va variando según el nivel o el año en el que se trabaje. Por ejemplo, en primer año se trabaja mucho con herramientas para abordar toda la cuestión metodológica, técnicas de estudio y demás. El objetivo es ir acompañando el desarrollo de los alumnos en torno a la edad en la que se encuentran.

¿Cuál es la función del Equipo de Acompañamiento?

Nosotros como preceptores tenemos muchos insumos, es decir, en una jornada común compartimos toda la jornada con ustedes entonces tenemos como insumos desde la asistencia y llegada al cole, cuando faltan muchos días, también tenemos las notas, los boletines de seguimiento, las rúbricas y a su vez lo que vamos viendo día a día, por ejemplo, al entrar al salón o la relación en los recreos… Lo nuestro tiene que ver con garantizar el derecho de los estudiantes a la educación, todo lo que veamos que les está imposibilitando ese derecho lo vamos a tratar de analizar y de fortalecer justamente para que los alumnos accedan a ese derecho que es suyo. A demás no solo tiene que ver con lo académico sino con lo emocional, trabajamos mucho en relación a cómo están los estudiantes, con los docentes o con los padres, es mucho trabajo en torno a la observación.

Fatima con los alumnos de 6to año en uno de los espacios de Hora Libre Cero

¿De qué forma trabajan con los alumnos en cuarentena?

Cambió muchísimo, nos tuvimos que reinventar, muchas veces estamos en donde están ustedes compartimos en mismo espacio y observamos lo que esta sucediendo y ahora nos cambio un montón. La forma de acompañar que tenemos son varias, desde los encuentros virtuales que proponemos grupales, con tutor y preceptor a cargo de estos encuentros trabajamos desde cuestiones organizativas para los años más chicos, hasta también el tema de prestar mucha atención a los trabajos, exámenes, secuencias didácticas que suben los profesores; analizamos todo eso y vemos quienes entregan y quienes no, quienes faltan en los encuentros virtuales y quienes asisten. A su vez a partir de estas observaciones lo que hacemos es proponer encuentros individuales para conversar tratando de imitar un poco de lo que hacíamos en el aula.

¿Sienten una lejanía entre el docente y el estudiante en torno a lo comunicacional? ¿Cómo le hacen frente a esa problemática?

Si sin duda, el vínculo en la presencialidad era mucho más dinámico, esto de compartir un espacio, la jornada, un mismo lugar. Y ahora tenemos que generar estos espacios de encuentro que no siempre se dan, es muy difícil a través de una pantalla. No es cómodo, pero sin duda ha sido un aprendizaje de un montón de prácticas que teníamos y de aprender otras, incorporar estrategias. En muchos casos proponemos videollamadas o también por correo, pero de todas formas no es lo mismo. La virtualidad es mas fría.

¿Qué desafíos aún nos quedan por delante?

Yo creo que todavía estamos aprendiendo, es una modalidad nueva, muchas veces cuando hacemos encuentros virtuales no todos logran conectarse que, por ejemplo en el caso mío como preceptora, lo que hacía en los espacio hora libre cero (que era un momento en el que estaban todos ustedes) yo ya empezaba con alguna temática para abordar, muchas veces no era muy bienvenida esa propuesta, a veces sí, dependiendo la temática pero esa función o tarea tenía un objetivo, nosotros tenemos siempre proyectos de continuidad pedagógica con contenidos y hora libre cero era uno de los espacios donde los hacíamos. Ahora donde no se conectan en estos encuentros presenciales es difícil retomar el vinculo sobre todo con aquellos que vienen trabajando muy bien, si bien tratamos de acompañar a todos, se ha hecho mas hincapié en aquellos que tienen más dificultades en relación al desempeño académico ya que los que vienen trabajando muy bien, están muy ocupados y tampoco queremos sobrecargarlos. Se trata de encontrar otro formato distinto, encontrarle la vuelta, pero sin duda a nosotros los preceptores nos cambió muchísimo.

«Acompañar las trayectorias de los estudiantes, no solo lo que tiene que ver con el desempeño académico sino también con lo emocional, que es algo que trabajamos un montón en el colegio, el vínculo», destaca Fati.

En el Colegio hay también un Equipo de Orientación Escolar EOE, ¿de qué se trata? ¿para qué sirve? ¿Cuál es la diferencia con el Equipo de Acompañamiento?

En el caso del EOE, ellas son psicopedagogas, Melisa y Nadia la formación de base es diferente a la nuestra y en el caso de Analía, ella es psicóloga. Ahí ya tenés una diferencia, porque nosotros generalmente hicimos un profesorado, una formación para una disciplina específica y en el caso de ellas su formación es distinta, seguro están habilitadas para dar clases, pero las formaciones son otras. En el caso de las tareas ellas son equipo de orientación al nivel institucional es decir ellas trabajan desde nivel inicial, primario y secundario que es otra diferencia. A su vez ellas abordan algunas dificultades que tienen que ver con cuestiones más pedagógicas además de algunos proyectos de inclusión, es decir maestras integradoras y un equipo de acompañamiento por fuera de lo que es el Colegio, por esto mismo trabajan mucho con las familias y con equipos directivos y de gestión. Además, muchas veces suelen ser tutoras. Trabajan mucho a la par nuestra pero las tareas son distintas al igual que los tiempos. Nos ayudan mucho aconsejándonos para intervenir de distintas formas con los alumnos. Nuestros trabajos son complementarios entre los dos equipos.

¿Tienen diferentes objetivos? ¿Cuáles son los del Equipo de Acompañamiento?

Los objetivos del Equipo de acompañamiento son fortalecer y acompañar las trayectorias de los estudiantes y garantizar el acceso a la educación y la continuidad pedagógica. Desde principio de año y como hacemos siempre realizamos una instancia de diagnóstico de la conformación grupal, de las dinámicas de las dificultades que vemos y también de los intereses de los estudiantes. Además de generar propuestas acordes a las necesidades propias de cada curso y de lo que trabajen con otras materias.

¿Existen diferentes formas para trabajar con los alumnos en cada equipo? ¿En qué cosas se enfoca el Equipo de Acompañamiento hacia el adolescente?

Primero establecemos el vínculo, el conocernos y la creación de la confianza sobre todo que los alumnos se sientan escuchados, nos esforzamos en darles voz. Tanto en la presencialidad como en la virtualidad hemos ido avanzando en las propuestas y lo que primero quisimos retomar es en cómo iban atravesando este momento los alumnos. Entonces, a partir de los que nos fueron contando íbamos generando otras propuestas aparte de lo emocional, también indagamos en cómo era aprender en un contexto virtual porque nosotros podíamos estar convencidos de que la clase virtual era una buena opción, pero queríamos saber cómo lo percibían nuestros estudiantes. A partir de los encuentros nos pudimos dar cuenta y encontrar qué cosas los hacían estar mas cómodos, que otras cosas no les gustaba o no les ayudaban, creo que lo fundamental es el vínculo pedagógico que se da entre estudiantes, preceptores y docentes, creo que esa es una de las características mas importantes de nuestro equipo. Tratar siempre de orientar para construir; no es la queja por la acción en sí, sino es la queja en pos de construir algo en la cual todos nos sintamos cómodos, escuchados y sobre todo respetados.

¿Qué tipos de formaciones educativas llevó a cabo el equipo de Acompañamiento? ¿Qué resultados obtuvieron?

En lo personal yo soy muy fanática de los cursos y de las capacitaciones, o sea que constantemente me estoy formando en eso. Hay capacitaciones que quizás uno elige de forma individual, por ejemplo yo antes de arrancar este año me había inscripto en una diplomatura en Ciencias Sociales con orientación en gestión educativa que es algo que yo estoy haciendo por mi cuenta, y después en relación a lo que tiene que ver con la formación como equipo nosotros tenemos un grupo en el cual vamos compartiendo distintas cuestiones, distintos cursos, espacios de formación que nos van surgiendo y que nos parecen necesarios para poder ir haciendo e informándonos. En una primera instancia trabajamos mucho con educación emocional. No hicimos algo como equipo de acompañamiento, sino que en este grupo que tenemos en común vamos compartiendo y cada uno elige individualmente qué es lo que va haciendo. Lo último que fuimos compartiendo fue en relación a ESI, desde violencias en los noviazgos o vínculos saludables que es uno de los ejes que compartimos y otro es la continuidad pedagógica pensada desde el ESI. Siempre pensamos en este caso que la continuidad pedagógica es sumamente necesaria, pero sobre todo en este caso y en este contexto es la excusa para el encuentro, nosotros hacemos una propuesta que, por supuesto tiene un objetivo, pero la excusa siempre es el encuentro y ver qué es lo que puede ir surgiendo. Sobre todo, lo que nosotros hacemos son encuentros quincenales con el equipo de acompañamiento y equipo de orientación escolar, lo que también es una instancia de formación porque nosotros ahí vamos compartiendo que temáticas nos parece necesarias abordar y desde qué lugares.