“Con el colegio tuve que buscar una manera para que todos puedan participar”

Entrevista a Romina Pérez, profesora de danza

Por Franca Irastorza

Desde que comenzó la cuarentena todas las actividades se vieron interrumpidas y modificadas en un intento por adaptarse a esta nueva forma de vivir y de convivir de manera segura con otras personas. Se tuvo que repensar la forma de enseñar y de aprender, los conceptos que deben aprender los y las estudiantes deben ser llevados a la virtualidad, en textos o actividades, pero ¿qué pasa cuando la materia se trata de la expresión corporal? ¿Cómo trabajamos conceptos de la danza y el teatro a través de una pantalla? 

Romina Pérez Pendas es profesora de danza en nuestra escuela desde hace un año y también da clases de teatro en otras instituciones. Estudió expresión corporal en el Instituto Universitario Nacional del Arte (IUNA) y teatro en la Facultad de Arte. Además de dedicarse a la docencia trabaja en obras de teatro para niños y niñas. Por esto nos contó cómo ella aborda y lleva conceptos de la danza a lo cotidiano y a la virtualidad.

¿Cómo empezaste a trabajar con danza? ¿Trabajás con otras artes?

Estudié expresión corporal en el IUNA, no es profesorado, en realidad es una licenciatura, pero con el tiempo empecé a dar clases y es algo que me gusta mucho. También doy clases de teatro, porque estudié también teatro acá, en la Facultad de Arte de Tandil y en escuelas solamente dí danza, de teatro doy en talleres privados, para niños más pequeños, ahí también doy danza.

¿Cómo están funcionando en este momento las artes escénicas en Tandil? Tanto las producciones como las clases.

Las clases que doy fuera de la escuela arrancamos con Zoom, son niños que eligen hacer estas cosas. Fue un esfuerzo muy grande porque las clases en la pantalla duran menos, todo es más fugaz, entonces hay que preparar unas clases con muchas actividades. Cuando quizás en lo presencial haces tres actividades, en lo virtual tenés que hacer seis, nueve, se hace más difícil. Lo que nos pasaba al principio es que algunos chicos encendían la cámara y estaban sentados, como que también esto de la costumbre de lo escolar, de todo lo que sea compu estar sentados, entonces fue también aprender a que nos vamos a mover y vamos a trabajar lo más parecido posible a lo que es en un encuentro presencial en una sala en un teatro, en lo que sea.

Y con respecto a obras, yo hago teatro para niños y en vacaciones de invierno filmamos las obras que tenemos y las presentamos por streaming en una plataforma estaban cargadas. Fueron filmadas a tres cámaras para que sean un poquito más dinámicas y resultó bastante bien. Es difícil porque imaginate que una obra de cuarenta, cincuenta minutos para niños no es lo mismo ir al teatro, cuando se apagan las luces, estar ahí en la butaca y uno sabe ya el código del teatro que verlo desde su casa. Pero recibimos muy buenas críticas, estuvo bueno. Nos acomodamos un poco a lo que hacía el resto y funciona. Está bueno porque vos imaginate que en vacaciones de invierno hacemos dos funciones por día durante los quince días y yo lo que hago particularmente es un unipersonal, entonces estoy sola ahí los cincuenta minutos y dos funciones por día es un montón, terminas agotado. Y ahora era como… bueno, la gente lo podía ver cuando quisiera, en el horario que quisiera, y no te cansás porque no lo haces tantas veces. Igual no lo cambio nunca jamás por lo que es el teatro presencial, pero estuvo bueno porque pudimos llegar a otros lugares también. Nos veía gente de Capital, o de otras provincias, otras ciudades, y eso sí que está bueno.

En relación a estas clases que das en otros lugares y las clases que das en la escuela, ¿cuáles son las mayores diferencias que encontrás?

Bueno, los chicos que van a los talleres van porque lo eligen, en la escuela es obligatorio, hay gente que no le gusta la materia, digo esta como pueden ser otras, entonces es buscar la manera al preparar las clases de que no se sientan expuestos y más que nada en los encuentros virtuales, tuve que buscar la manera de ver los conceptos a partir de lo cotidiano. Esto de salir a sacar fotos, o si vemos opuestos, salir a ver imágenes fuera de lo que es el cuerpo para entender el concepto y después sí poder llevarlo al cuerpo. Eso lo implementé en todos los cursos porque es una manera de que entiendan lo que vamos a trabajar y no tener que exponerlos tanto con el video del movimiento propio.

Romina dando clases virtuales

Las clases que doy fuera de la escuela sí son bien prácticas, bailamos todos delante de la cámara una hora y media.De teatro también, hacemos escenas, improvisaciones, esas clases si son bien prácticas. Con el Colegio tuve que buscar otra manera para que todos puedan participar. En clase presencial, en el aula se puede, se da, estamos todos en un mismo espacio, pero acá, cada uno desde su casa, no sabés si del otro lado hay una familia que está mirando, les da vergüenza, se sienten incómodos. Pensar en todas esas cuestiones para no exponerlos y que se sientan lo más cómodos posibles y aprendan.

¿Cómo ves la recepción de estas actividades en la escuela?

Re bien, súper bien. En general son muy pocos alumnos los que no han entregado nada. Y cuando tuvimos un encuentro para recuperar el primer cuatrimestre se acercaron casi todos, una re buena convocatoria. No eran muchos, por curso había de cinco para abajo, en grupos de veintiocho alumnos no es nada. Tuvimos un encuentro virtual y charlamos de qué les había sucedido si no se sentían cómodos con la propuesta o cuáles eran las dificultades y en general me comentaban que habían estado muy desorganizados con todas las materias, no era nada personal ni particular con danza, sino que les había costado entrar en este ritmo, y que al principio fue una desorganización general, como que recibían mucha tarea de todos lados. A partir de este segundo cuatrimestre está mucho más organizado y tienen tiempo de hacer entregas y de realizar todas las actividades con tiempo. Pero muy bien la recepción.